Durante este año 2007, Restaurante Venezuela apostando por la calidad y el buen hacer de las bodegas de nuestro entorno, recomendará un vino durante cada mes, seleccionado bajo nuestro humilde criterio.
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Guinda picota muy intenso, se muestra muy cerrada al principio, pero poco a poco, va desvelando todos sus secretos. La nariz muestra una gran complejidad con predominio de los frutos negros maduros (moras, arándanos), regaliz con un ligero recuerdo mineral y un fondo de madera bien integrado en el conjunto. En boca tiene cuerpo, buena acidez que da largura y no resulta cansino, muchísima fruta, un tanino firme y maduro con puntas que se irán puliendo en botella y un gran equilibrio. Nos deja un final pleno de sensaciones y un recuerdo magnífico.
Muy brillante a la vista, con intenso ribete granate sobre un fondo de picota madura. En nariz exhibe elegantes notas de reducción (cuero y almizcle), sutiles recuerdos balsámicos y toques de cedro sobre un fondo de frutas del bosque muy maduras (endrinas, arándanos). En boca resulta amable, con presencia de fruta que se prolonga hasta el final y el aporte de suaves taninos de calidad. Persisten en el recuerdo los toques tostados y especiados.
Tras una minuciosa elaboración, con fermentación controlada, seguido de un envejecimiento de 12 meses en barricada nueva de roble francés y americano, dando como resultado este vino de exclusivo carácter. Vino de gran cuerpo, concentración de color y complejidad aromática. Color granate oscuro e intenso. Aromas de frutas confitadas que evolucionan hacia cafés y regaliz, envueltos en vainilla y coco, propios de su envejecimiento. Entrada suave en boca, con taninos maduros que le dan carnosidad y longevidad.Un vino complejo con personalidad propia.
De suelo muy pedregoso en las laderas de las montañas de la sierra del Molar, a 760 metros de altitud, se encuentra esta parcela que domina la propiedad. Se cultiva principalmente la variedad Monastrell junto con Syrah y Cabernet Sauvignon. Plantadas en el año 1986 en vaso, a excepción de las tres hectáreas de Syrah que se encuentran en espaldera. La peculiaridad de estas parcelas da origen al vino más mineral de la bodega.
Rojo granate intenso con ribetes violáceos, en nariz aparecen notas de flores, pimentón sobre un fondo mineral. Untuoso en el paso de boca, taninos suaves, acidez equilibrada, retronasal compleja y final de boca firme y largo.
Afinado en barricas de roble nuevo francés y americano durante un período comprendido entre los 6 y 9 meses, resultando en un vino a la vista sugerente color rojo picota con ribetes rubíes bien cubierto. En nariz es intenso, con agradables sensaciones mediterráneas, matices especiados y fondo licoroso. En boca es potente, carnoso, sabroso y aterciopelado; con fruta y roble muy fundidos, cálido y de paso fresco gracias a su acidez. Un tanino vivo y de calidad aporta estructura y persistencia.
Notas de cata: color rojo picota muy intenso acompañado de ribetes todavía violáceos. Aromas de especias, frutas rojas y compotadas. Toques balsámicos y torrefactos, muy complejo con taninos nobles muy ensamblados. Sabroso, carnoso y amplio final con aromas de nariz muy nítidos.
Color rojo granate, ribete violáceo, intenso aroma a frutos maduros, mora, ciruela, notas de vainilla balsámico, personal y complejo en nariz. En boca, carnoso y amplio. Taninos maduros, redondo y pulido al final. Muy persistente.
Es la transición entre las laderas de gravas y el valle. Consta de dos parcelas, Valtosca y La Aguilanda. De suelo franco-arenoso cubierto de tosca caliza. Se cultiva en su totalidad la variedad Syrah, en espaldera con una alta densidad de plantación por hectárea, lo que origina un vino maduro y concentrado. Maceración prefermentativa en frío durante cinco días en lagares subterráneos; final de la fermentación alcohólica en barricas nuevas de roble francés de 500 litros de capacidad. Posterior crianza en barricas nuevas de roble francés durante nueve meses, embotellado el 8 de junio de 2006.
Profundo y vivo color púrpura con ribetes violáceos. Aromas en nariz de cedro, ciruela y zarzamoras madura y una ligera sensación flora. En boca, la primera sensación es suave, seguida de una redonda, fresca, fuerte y completa estructura; ligero amargor final, característico de la variedad, con un largo e intenso postgusto.